Arte egipcio
El soberano de la XVIII dinastía (principios siglo XIII a.C.) lleva la corona azul con la cobra central, reciamente marcada por una serie de espirales que representan la original decoración de tachones metálicos. Un estudio reciente ha permitido acercarla al fragmento de una estatua del faraón, hallado en Grottaferrata, permitiendo la reconstrucción de la imagen del soberano sentado, vestido con traje de ceremonia y reconocible a través del blasón oval presente en un pilar dorsal de la figura.














